No pocos palos me llevé por decir que para mí, el MVP de la 2025/26 era Božić y no Hezonja, pero es que cuando me enteré de la noticia pensé: esto es de coña, ¿no? Pues no, no solo no era de coña, sino que para incredulidad y perplejidad mía, el convencimiento con el que se celebraba el MVP de Mario era como algo que caía por su propio peso y no admitía discusión. Más tarde leí que Božić andaba molesto; muy molesto con la decisión; pues coño como no va a estarlo y con razón, pensé. Tengo que reconocer y nunca lo he hecho antes, que mi colaboración con la ACB me hacía suavizar, o directamente obviar, aunque a mí nadie me dictó ninguna norma de comportamiento, meterme en grescas y polémicas. Aunque tampoco soy ningún macarra en redes, ya más por pereza que por otra cosa; lo que sí soy es muy cansino, mucho, y como alguna perlita por mostrar mi desacuerdo con el fallo del premio me tiraron, voy a repasar la temporada de ambos para ver si algo de razón teníamos: Božić y yo.
Contexto: Cinco meses después del fallo del premio por el MVP, uno firma con los Cleveland Cavaliers y el otro coge el tractor (me encanta ese simil para describir su juego) y su maleta, y se va para la China League One.
Justo hoy me ha salido en las noticias: Luka Božić nuevo fichaje de los Guangdong Southern Tigers y me volví a acordar de la afrenta. Los que aplaudían la decisión de Hezonja, supongo, seguramente no jugaban al SuperManager, aunque igual me equivoco. Y nada más por eso y por la seguridad que me dio tenerlo en mi equipo (era un fijo), bien merece un análisis por si los dos: Božić y yo, no sé si otros muchos también, teníamos razones para pensar (para mal) que el premio estaba por satisfacer algunos intereses que se me escapan. Y podríamos pensar: ya, pero para definir como ha sido la temporada de un jugador que no es suficiente con la valoración nada más que hace falta mirar otras cosas, y podemos estar de acuerdo, pero cuando para designar el mvp del partido, jornada o del mes se usa ese varemo de eficiencia para otorgar el ganador, ¿por qué el mayor argumento para invalidar una temporada, aunque hayas hecho un temporadón, es que tu equipo descienda, como si eso te quitara el mérito de llevarte el premio? Tuve hasta la curiosidad de buscar si había una norma que impidiera el premio: no hay ninguna letra pequeña en el reglamento que te inhabilite por bajar a Primera FEB.
Estoy muy decepcionado con la elección de la ACB para el premio MVP
Esto es lo que Božić declaró en net.hr. Luego en el mismo medio agradeció a la afición: "Los aficionados me eligieron a mí como el MVP. Quiero dar las gracias a cada uno de ustedes por tomarse el tiempo de votar, estoy realmente agradecido." y sentenció: "Lo di todo, pero a veces no se puede luchar contra la política… (con política, no sé qué quiere decir exactamente, quizá que el voto de jugadores, entrenadores y prensa pesa tres veces más que el de afición, aunque también puede ser que se refiera a otra cosa). Me vendrá bien pasar un tiempo alejado del baloncesto. Dios actúa de formas misteriosas."
El premio se reparte en cuatro bloques de voto, jugadores, entrenadores, prensa y afición: 51 puntos como máximo cada uno. Božić ganó con comodidad el voto de la afición, el mío incluido; pero fue el peor valorado de los cinco finalistas entre jugadores, entrenadores y prensa. Fue nombrado MVP del mes de marzo, abril y se quedó a las puertas de conseguirlo en mayo además de ser nombrado mejor jugador de la jornada en cinco ocasiones diferentes y a pesar de acabar también en el quinteto ideal para jugadores, entrenadores y prensa ACB, no fue suficiente.
Veo la votación y entre otras cosas, me asalta la pregunta: ¿qué no vi en Hezonja y qué vi en Božić? o al revés si se quiere, obviamente no estoy diciendo que Hezonja haya hecho mala temporada y que no se merece estar en la conversación lo que si creo es que a lo mejor el fallo del premio debió ser mas reñido, igual son peliculas mías asi que repasemos la gran temporada de ambos. Vamos a ver primero qué partidos se quedan en la cabeza de un votante, y luego quién fue de verdad mejor.
Metodología: el Z-Score de valoración
Voy a buscar una manera de examinar su temporada y sé que comparar su temporada en bruto jornada a jornada no nos dice nada: cada semana se mide contra rivales distintos, y una valoración de 20 puede ser sobresaliente una semana floja de liga y discreta una semana en la que la jornada se convirtió en la fiesta de la valoración. Por eso voy a usar un Z-Score que mira cuánto de reseñable fueron sus números de eficiencia, no solo en la temporada sino con respecto al histórico de la ACB, y lo construyo en tres pasos:
Población de referencia: como esos datos los tengo guardados, filtro por jugador-partido de Liga Endesa desde 1983 hasta hoy (no tengo en cuenta ni Copa del Rey ni Supercopa), y selecciono solo quienes jugaron por encima de la media histórica de minutos (que son aprox. 21 minutos por partido). Es decir, no comparo a Hezonja y Božić contra cualquiera que apenas pisara parquet, sino contra jugadores de rotación. Comparar a dos jugadores relevantes exige un baremo de jugadores relevantes, no uno inflado a la baja por minutos de basura-time.
Media y desviación históricas: sobre esa población de más de 40 temporadas calculo la media y la desviación típica de la valoración. Esa es la vara que no cambia de una jornada a otra ni de una temporada a otra.
El Z-Score: para cada partido de Hezonja o Božić en 2025-26, Z = (su valoración − esa media histórica) / esa desviación típica. Un Z de 0 es el nivel de un jugador de rotación media en 40 años de ACB; +2, un partido dos desviaciones típicas por encima de eso o sea quiero mostrar no que buena fue su jornada sino en relación con la historia cuánto de sobresaliente han sido esas actuaciones.
Para que la línea muestre tendencia y no un ¿electrocardiograma? (el Z-Score de un solo partido es ruidoso), lo suavizo con una media móvil de 3 jornadas, por eso arranco en la jornada 3 y no en la 1.
Esto es lo que sale
Como se ve casi toda la temporada, Božić se mantiene por encima de la media histórica. Hezonja empieza más flojo, con un tramo entre las jornadas 4 y 16 por debajo de cero, y remonta fuerte en el último tercio.
Ese remonte tiene un pico. En la jornada 29, Hezonja firma la mejor actuación individual de la comparativa.
4.7 de Z-Score es una barbaridad, muy por encima de cualquier partido de Božić en toda la temporada. De esas noches que imagino quedan en la memoria de un votante y que probablemente pesó en el premio (cría fama).
Comparado con el historial completo de la ACB desde 1983, ese partido es el vigesimoquinto mejor de 169.437 partidos jugados en la liga. El mejor partido de Božić en toda la temporada, el de la jornada 32, se queda en el puesto 1.448.
En lo alto de la tabla podemos ver mitos de la historia del baloncesto. Manda narices que todavía hay veces que tengo que leer, en realidad cada vez más, de que Sabonis era un jugador sobrevalorado (la virgen) y sí lo otro que llama la atención, Walter Berry hizo dos 59 de valoración en la misma temporada.
Pero fue un pico de brillantez que está muy lejos de su media. Puesta la distribución completa de cada uno lado a lado, la caja de Božić sale más estrecha y más arriba, la de Hezonja más ancha y sostenida casi solo por ese outlier.
Como se ve quitando la jornada 29, Hezonja no vuelve a acercarse a los niveles que sostiene Božić durante meses y es la brecha que separó la temporada de los dos.
Hablando de la media un 0.9 de Z-Score es la que obtuvo el MVP; 1.5, para el jugador que se quedó en el quinteto ideal y quinto en la votación que jugó además, ocho jornadas más.
Contra las 4.216 temporadas jugadas en la ACB desde 1983, la de Božić con el Covirán es la 62ª de toda la historia de la competición. La del MVP se va al puesto 289.
Con esto, el caso de quién fue mejor si Božić o Hezonja, habiendo hecho los dos tremenda temporada queda un poco, yo creo, aclarado: Božić fue mejor que Hezonja, y no por poco. El Z-Score nos ha puesto la linterna sobre qué actuaciones puede recordar un votante o qué sensación puede un jugador transmitir en una temporada. No nos dice quién fue el MVP de verdad. Para eso hace falta, yo creo, otra métrica que ponga en valor que peso tuvieron las actuaciones de un jugador en las victorias de su equipo. Y hasta donde yo sé, la valoración no es la métrica.
La valoración no es la métrica infalible
Vamos a aceptar que la valoración no es infalible y que la opinión de los expertos apoyada fuera de números no es subjetiva sino objetiva, dicen, con cosas que los mundanos no vemos. Hasta quien se dedica a construir métricas de una sola cifra lo reconoce: un todo en uno hecho solo con datos de play by play, como la Valoración o el propio DRE, sirve para leer un partido suelto, pero para juzgar una temporada entera pesa más lo que un jugador cambia en la pista, con sus compañeros dentro o fuera, que lo que acumula en la ficha.
Aceptemos que la Valoración FIBA/ACB además es una suma y una resta de conteos buenos contra malos (puntos + rebotes + asistencias + robos + tapones + faltas recibidas − fallos − pérdidas − tapones recibidos − faltas cometidas) que nunca se validó contra lo que de verdad predice victorias o actuaciones que definen los partidos. Es transparente y fácil de leer en una gráfica, pero trata un rebote defensivo en el minuto 39 de una paliza igual que un robo que cambia un partido ajustado , y sobrepondera a los interiores (rebotes, tapones) frente a los bases que generan juego.
El DRE
El DRE (Discrete/”Daily” Rating Estimate) lo publicó Kevin Ferrigan en Nylon Calculus (2015): en vez de fijar lo que pesa cada estadística según soplara, los ajustó por regresión contra 14 temporadas de RAPM (el impacto de un jugador en el marcador, aislado de sus compañeros)1. El resultado, con los puntos normalizados a 1: PTS + .2*TRB + 1.7*STL + .535*BLK + .5*AST − .9*FGA − .35*FTA − 1.4*TOV.
Ferrigan ajustó esos pesos con RAPM de jugadores NBA. No sabemos si un robo, una asistencia o un tiro libre valen lo mismo en la ACB, que se juega a otro ritmo, con otras posesiones, y otros talentos individuales. Entonces vamos a reajustar el DRE con los datos ACB de 2.415 jugadores-temporada de Liga Endesa (2011-2025) y el +/- en pista de cada jugador como aproximación de su impacto, reajustamos esos mismos ocho coeficientes. Confirmado con una segunda vuelta usando el play-by-play (188.488 tramos de partido, 2016-2025) para un objetivo más fino: rebotes, tiros de campo y pérdidas tienen transferencia 1:1 de la NBA a la ACB, pero asistencias pesan ~1.5× más y tiros libres intentados ~2× más aquí que en la fórmula original. En los partidos ACB se premia más a los generadores de juego y los que llegan a la línea de tiros libres que a quien acumula rebotes (aquí podríamos abrir el melón rebotes ofensivos, posesiones).
Pues usando ya los pesos adecuados con Liga Endesa, en la gráfica de abajo vemos cómo acabó el ranking usando el DRE-ACB con los pesos ajustados a lo que más se relaciona con el +/- en pista, nuestra aproximación al impacto de cada jugador en la Liga Endesa.
La paradoja: el MVP fue el peor de los quince mejores
Encabeza la lista Božić, con holgura: 5.74 de ACB-DRE, por delante de Trent Forrest (5.60), un base de Baskonia que nunca entró en la conversación del MVP. Detrás llegan Luwawu-Cabarrot, Perry, Happ, Shermadini y DeJulius, todos por delante de Hezonja. El MVP de la Liga Endesa cierra la lista, decimoquinto de quince, con un 4.40 que lo deja incluso por detrás de Kevin Punter, otro jugador que tampoco sonó nunca para el premio.
Y no es solo el DRE. En Valoración pura, la métrica oficial, Božić ya ganaba con comodidad: 24.3 por 18.8 de Hezonja, casi seis puntos de diferencia por partido. El único criterio en el que Božić no gana es exactamente el que reparte el premio.
Solo quería saber si era cosa mía que Božić merecía algo más que un quinto puesto en la carrera por el MVP; pero ahora, después de raspar todos los datos, estoy aún más convencido de que el mejor jugador de la Liga Endesa la temporada 2025/26 fue claramente ninguneado, vete tú a saber por qué: ¿mano negra o que yo no tengo ni idea (con total seguridad) de basket?
RAPM (Regularized Adjusted Plus-Minus) es el método de referencia para medir el impacto individual de los jugadores en el baloncesto. Controla la calidad de los compañeros y rivales, midiendo el margen de anotación que genera un jugador por cada 100 posesiones.












Gran trabajo, realmente revelador. No es que valore mucho el criterio de periodistas ni público, pero ver la lista final y compararla con los jugadores "seleccionados" es significativa. Me llama la atención el caso de Montero: ¿miraste el motivo de su ausencia?