El flautista regresó al día siguiente para reclamar la recompensa prometida. Pero los habitantes de Hamelín, creyendo que ya no les hacía falta, se negaron a pagarle las mil monedas de oro. “¡Eso era una broma!”, dijeron. “Te daremos cincuenta, y da gracias.”El flautista, indignado, les advirtió: “ Os arrepentiréis de vuestra palabra rota.” Entonces, sa…
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